jueves, 4 de diciembre de 2014

¿Cómo enseñar creatividad a los niños?
Clases donde los alumnos hablan de cómo cambiarían el mundo, talleres donde aprenden a resolver conflictos… El informe Faros destaca las iniciativas más innovadoras de las escuelas.

El informe Faros se hace eco de algunas de las iniciativas más innovadoras llevadas a cabo en centros educativos de todo el mundo para fomentar la creatividad en la escuela con el deseo que se implanten en el mayor número de centros. Su importancia es alta teniendo en cuenta que en la creatividad puede residir el éxito del futuro, pues el siglo XXI está llamado a ser el de la innovación.
·         Room 13. Se trata un programa para estimular la creatividad relacionada con el arte en alumnos a partir de nueve años. El aula se convierte en un estudio en el que los alumnos interactúan con un artista local para crear y gestionar un taller o empresa de arte.

·         DesignForChange. Movimiento pedagógico internacional que en España se denomina Yo diseño el cambio y que ofrece a niños de entre seis y 13 años la oportunidad de poner en práctica sus propias ideas para cambiar el mundo empezando por su propio entorno. Los proyectos se organizan en cuatro etapas: identificación de un desafío, generación de ideas, paso a la acción y comunicación del trabajo.

·         Odissey Of TheMind. Método para que equipos de alumnos mayores de doce años resuelvan problemas y se enfrenten en una competición estatal para su resolución. Se aplica en 26 países del mundo.

·         I Can ProblemSolve. Programa de resolución de problemas y conflictos interpersonales para niños de preescolar e infantil. Consiste en plantear cada día al niño una situación que afecta a un compañero, al profesor u otro adulto para que busque una resolución.

·         Los inventos. Mediante esta iniciativa, alumnos de seis a doce años estudian algunos de los principales inventos de la historia, investigando sobre ellos y creando objetos similares.

·         CoRT4. Mediante este programa se plantea a los niños, a partir de seis años, que resuelvan problemas mediante situaciones iniciales que se podrían considerar ilógicas buscando que analicen la situación desde diferentes perspectivas.

·         Red de escuelas Changemakers de Ashoka. Se trata de una red internacional de emprendedores sociales innovadores integrada por colegios que educan a sus alumnos en habilidades como la empatía, el trabajo en equipo, el liderazgo y la resolución de problemas.


jueves, 30 de octubre de 2014


¿Cómo poner límites a los niños?

Poner límites a los niños, hacerles comprender qué cosas no pueden hacer, plantea dudas a muchos padres. ¿Cómo hay que explicárselo al niño para que lo entienda? ¿Cuándo empezamos? ¿Tienen sentido los castigos? El pediatra Carlos González nos explica cómo lo ve él en este vídeo.

http://www.serpadres.es/bebe/videos-bebe/videos-carlos-gonzalez-como-poner-limites-a-los-ninos.html?utm_source=Cheetah&utm_medium=email_SPH&utm_campaign=141010_Newsletter

lunes, 15 de septiembre de 2014

Volver a la rutina: cómo recuperar los horarios


Aprovechando que las rutinas ya estaban bien asentadas, durante las vacaciones hemos dado permiso a los niños para saltárselas. O, mejor dicho, hemos establecido unas rutinas más relajadas estos días de ocio y diversión.

¿Cómo acostar al niño a las ocho? ¿Y para qué levantarle temprano? ¿Para qué comer en 15 minutos, cuando tenemos dos horas? ¡Y cuántas horas al día para estar juntos! Ahora toca recuperar los hábitos de siempre y volver a unos horarios más rígidos. Pero, ¿cómo podemos hacerlo?

Paso a paso

  • Aunque las rutinas no son nuevas, no podemos volver al orden establecido de un día para otro.
  • Para sentirse sanos, equilibrados y felices, los niños tienen que estar en consonancia con sus ritmos biológicos.
  • A finales del verano las horas de dormir, de comer o el tiempo que pasamos juntos ha variado con respecto al del invierno.
  • Necesitamos crear un periodo de adaptación. Hay que ir poco a poco encauzando los ritmos de nuestro hijo hacia un horario que podamos compartir con él, y que podamos aplicar todos los días durante los meses fríos.

¿Cuándo y cómo hacerlo?

Necesitaremos al menos un par de semanas. La vuelta a las rutinas tiene sus propias claves:
  • Anticiparle los cambios: con dos años es pequeño, pero le interesa todo lo que atañe a su vida. Le podemos decir que nos vamos a acostar antes, a levantar más temprano, o que vamos a empezar a ir al cole. Es importante hacerle partícipe del cambio.
  • Introducir los cambios de uno en uno o de dos en dos, ya que las rutinas no son totalmente nuevas. Como son un "recuerdo", no tardará tanto en integrarlas, pero aún así es importante respetar el tiempo de adaptación a cada cambio. Puede tardar desde un día hasta una semana.
  • Hacer los cambios de forma progresiva: si en verano se levantaba a las 10 h. no podemos despertarlo a las 7 h. de un día para otro. Deberíamos tomarnos nuestro tiempo: levantarle unos días a las 9 h., otros a las 8 h... para finalmente llegar al objetivo.

¿Por dónde empezar?

La hora de levantarse, la de acostarse, las comidas... ¿Qué orden tenemos que seguir para recuperar las rutinas y horarios habituales?
1. La hora de irse a la cama. Es lo primero que deberíamos cambiar. Para volver a acostarse antes, organizaremos una cansada tarde de actividades, la puerta de entrada a un sueño feliz. Si le acostamos más temprano, también podremos levantarle antes.
2. La hora de levantarse. Es la consecuencia de la hora a la que acostemos al pequeño. Es importante que sus horas de sueño sean de calidad y que el sueño dure más o menos lo mismo. Nunca menos.
3. La hora de la comida. Horarios y tiempo de comida, lugar, forma de hacerlo, menú... todo ha podido cambiar durante el verano. La hora de la comida es mejor integrarla directamente, sin transiciones.
4. La hora de entrar a la guarderíaSi el pequeño va a la guardería, es mejor llevarle una semana antes e ir dejándole más horas conforme avanza la semana. Si esta adaptación la podemos realizar en dos semanas será una transición aún más tranquila para el niño.

Recuperar los rituales de la comida y el sueño

Nos encontramos con dos hábitos que es importante apuntalar bien: la comida y el sueño. Lo más probable es que durante el verano hayan cambiado, y no solo de horario... También de ritual. Hay que establecer los nuevos rituales, que se parecerán mucho a los que quedaron abandonados al principio del verano. Asentar los hábitos de comida y de sueño será nuestro principal apoyo para volver a la dinámica de los días de trabajo:
  • Para recuperar la rutina de la comida es importante establecer un ritual bien claro. Por ejemplo: el anuncio de la comida (¡a comer!), lavarse las manos, sentarse en su silla y ponerse su babero, sentarse todos a la vez, no permitir levantarse de la mesa y comer tranquilamente pero sin pausa. Relajados, pasándolo bien... pero respetando nuestras propias reglas.
  • Quizá los hábitos también han cambiado a la hora de dormir, aunque es menos probable. Dormir también requiere su ritual: ¿baño, pijama, cena, cuento, cama? ¿Con su osito esperándonos en la almohada y el cuento elegido entre ambos? ¿Con música relajante mientras leemos el cuento? Nosotros diseñamos lo que mejor le va a nuestro hijo, pero es importante que todos los días repitamos los mismos pasos, a la misma hora.

martes, 2 de septiembre de 2014

Ayudas para alumnos con necesidad específica de apoyo educativo (2014-2015)


  • Descripción:

    Ayudas para cursar estudios reglados de enseñanza en niveles obligatorios y postobligatorios detallados en la convocatoria.
  • Modalidades:
    • Ayudas y subsidios para alumnado con necesidad específica de apoyo educativo derivada de discapacidad o trastornos graves de conducta.
    • Ayudas para programas complementarios, a alumnos con necesidad específica de apoyo educativo asociada a altas capacidades.
  • Destinatarios:
    Alumnos escolarizados en centros educativos españoles, que acrediten la necesidad específica de recibir apoyo educativo y reúnan los requisitos establecidos.
  • Requisitos:
    • Generales: acreditar la necesidad específica de apoyo educativo, de acuerdo con lo requerido en las bases de la convocatoria para distintas situaciones y tipos de ayuda a conceder
    • Económicos
  • Dotación:
    La cuantía a conceder tendrá distintos componentes, en función de los requisitos y circunstancias del solicitante.
  • Plazo de presentación


    • Desde: 14 de julio de 2014
    • Hasta: 30 de septiembre de 2014
    • Plazo de presentación abierto

  • ¿Cómo realizarlo?:
    A través de la página web del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte mediante formulario on-line.

Convocatoria:

Solicitud:

  • Documentación requerida:
    Para acreditar los requisitos generales: Alguno de los tres siguientes documentos:
    • Certificado de un equipo de valoración y orientación de un centro base del Instituto de Mayores y de Servicios Sociales u órgano correspondiente de la comunidad autónoma
    • Certificado de un equipo de orientación educativa y psicopedagógica o del departamento de orientación dependientes de la administración educativa correspondiente (el formulario genera el modelo)
    • Certificado de discapacidad.
    Para acreditar, en su caso, la necesidad de recibir ayuda para reeducación pedagógica y del lenguaje: certificados específicos de los equipos de orientación educativa y psicopedagógica o del departamento de orientación dependientes de la administración educativa correspondiente según los modelos que genera el formulario y certificación acreditativa del coste del servicio expedida por el centro que lo presta (según el modelo que genera el formulario).
    Para acreditar las circunstancias que dan derecho a deducción de la renta (familias numerosas, discapacidad calificada, etc.), presentará también documentación acreditativa según el caso: fotocopia del carnet de familia numerosa, del libro de familia, del certificado de discapacidad, de la pensión de orfandad, etc.
  • Lugar de entrega:
    Solicitantes con certificado reconocido de firma electrónica: a través del registro telemático del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.
    Solicitantes sin certificado reconocido de firma electrónica: imprimirán el modelo de solicitud y lo presentarán, una vez firmado, en el centro educativo en que se van a realizar los estudios en el curso 2014/2015.

Más información sobre este trámite o servicio:

  • 1.-¿Qué tipo de ayudas recoge esta convocatoria y qué incluyen ?

    • Ayudas Directas para el alumnado con necesidades educativas especiales asociadas a discapacidad o trastornos graves de conducta, incluido el afectado por trastorno por déficit de atención por hiperactividad (TDAH):
      • Enseñanza: hasta 862,00 euros.
      • Transporte interurbano: hasta 617,00 euros.
      • Comedor escolar: hasta 574,00 euros.
      • Residencia escolar: hasta 1.795,00 euros.
      • Transporte para traslado de fin de semana de alumnos internos en centros de educación especial: hasta 442,00 euros.
      • Transporte urbano: hasta 308,00 euros.
      • Libros y material didáctico:
        • Para Educación Primaria, Educación Secundaria Obligatoria, Programas de Cualificación Profesional Inicial, Formación Profesional Básica y Formación para la transición a la vida adulta: hasta 105,00 euros.
        • Resto de niveles de la enseñanza post-obligatoria: hasta 204,00 euros.
      • Reeducación pedagógica o del lenguaje: la que en cada caso se fije como necesaria y suficiente, en aplicación de las bases de la convocatoria, con un límite máximo de 913,00 euros para cada una de ellas.

jueves, 22 de mayo de 2014

Le duele la tripa: ¿cuándo debo preocuparme y cuándo es cuento?

Salud: Le duele la tripa: ¿cuándo debo preocuparme y cuándo es cuento?No debemos restar importancia a las señales del niño pero tampoco generar alarma, pues esto puede, incluso, crear más preocupación en el pequeño y aumentar su dolor.

A Fran le duele la tripa, dice que le duele mucho, así que en el último minuto su madre llama al trabajo, y se queda en casa con él. Su sorpresa es mayúscula cuando diez minutos más tarde lo encuentra jugando feliz, sin síntoma alguno. «Me has engañado, tú no estás malo», le dice a Fran enfadada. El niño la mira consternado. Y es que a Fran sí le ocurría algo, pero ya no, o al menos ya no tanto. Quedarse en casa con su madre le ha hecho sentir seguro y su dolor de barriga ha desaparecido. ¿Qué puede estar pasándole?
La neurocientífica Sonia Lupien, investigadora del estrés en el Instituto Universitario de Salud Mental de Montreal, afirma que en los niños el dolor abdominal es la primera señal de estrés. Cuando el estrés empieza a cronificarse la digestión cambia y lo que en los adultos se manifiesta como problemas de digestión, en los niños aparece como «dolor de barriga».
La situación en la que se presenta el dolor de tripa y la forma en que se va nos dan pistas. Si el niño se queja cuando nos preparamos para llevarle al cole, lo que le pasa puede estar relacionado con el centro escolar. Tal vez tiene algún problema, le han pegado en el recreo, le ha regañado la «seño», su mejor amigo le ha dicho que ya no es su amigo o tiene un examen.
También puede tener que ver con nosotras: a lo mejor no quiere separarse de mamá, por cualquier motivo. Perderla de vista le provoca estrés.
«Los niños suelen representar sus conflictos psíquicos a través del cuerpo o del comportamiento», recuerda el psicólogo Pablo García Túnez. Hemos de atender sus señales con sensibilidad. También con cuidado, porque si cada vez que le duele la barriga lo dejamos en casa en lugar de ayudarle a afrontar sus dificultades, es posible que diga que le duele la barriga cada vez que no quiera ir al cole. Debemos ayudarle a afrontar la situación que le causa estrés, en lugar de reforzar que la evite, siempre, con flexibilidad.
Cuando un niño se queja a menudo de dolor de barriga la primera medida será visitar al pediatra: él descartará o confirmará algunas de las causas más comunes del dolor de barriga de origen físico, como el estreñimiento, las intolerancias alimentarias o los parásitos intestinales, entre otros. Si el médico concluye que el origen no es físico, tendremos que afrontar el asunto de otra manera.
¿Puede el niño tener dolor de barriga sin que haya una causa física? Sí. Se llama dolor de barriga funcional. Lo llamamos «cuento», pero de cuento no tiene nada.
Este dolor funcional suele ser difuso, en torno al ombligo. Si le pides al niño que señale dónde le duele, no concretará dónde es. Y puede aparecer coincidiendo con ciertas situaciones. Sin embargo, el dolor suele tener un origen físico, si va acompañado de otros síntomas, si despierta al niño por la noche, si se localiza en un punto concreto, si va acompañado de dolor de espalda o si el pequeño ha perdido peso o ha dejado de crecer.
De los dos dolores, el más común, con diferencia, es el funcional. Entre el 15% y el 20% de niños y adolescentes en edad escolar sufre alguna vez este problema. Sin embargo, cuando el pediatra descarta la causa física, a veces respiramos tranquilos y concluimos: «Pues ya está, no le pasa nada». No es cierto. Le pasa, y hemos de buscar soluciones, igual que lo haríamos ante unos parásitos intestinales.

Cómo actuar

«Cuando un conflicto psíquico se expresa a través del cuerpo es normalmente por falta de recursos: cuando las cosas se pueden hablar, el malestar corporal disminuye», afirma Pablo García Túnez. A veces ni siquiera es necesario encontrar una solución: basta con decir lo que pasa para que desaparezca el dolorfísico y emocional.
Hay muchas cosas que los padres pueden hacer para ayudar a su hijo, y esta es quizá la más importante: mirar al niño, escucharlo, crear un clima en el que pueda expresarse. Observar, de forma indirecta, su vida para localizar eso que le resulta tan estresante: ¿sufre acoso en el cole, asiste a menudo a discusiones fuertes entre nosotros, se ha muerto su mascota, se ha mudado de casa su mejor amigo? Hay asuntos a los que los adultos no damos importancia pero que generan un gran conflicto en el niño.
La palabra no es la única forma de expresión. Cuanto más pequeños son los niños, más importancia cobran otras vías, como el dibujo y, sobre todo, el juego. Los niños resuelven sus problemas jugando. Entre el 30 y el 50% de los dolores de barriga recurrentes de origen funcional desaparecen de forma espontánea; y es que los niños siempre buscan la manera de solucionar sus conflictos, si les dejamos mucho tiempo de juego.
También podemos favorecer que nuestro hijo haga deporte, porque le ayudará a liberar estrés, y dar prioridad a las actividades en las que se siente bien: ir al cine juntos, hacer excursiones, etc.
Es suficiente con localizar el conflicto, prestarle atención, escucharlo. «Es como cuando se cae, le acariciamos y se le va el dolor», recuerda Pablo García Túnez. Si lo escuchamos, lo mimamos, lo acariciamos, jugamos más con él, sin por eso dejar de mantener los límites necesarios y las normas básicas que rigen la convivencia, puede que vaya resolviendo su conflicto.
Si el dolor de barriga persiste y además va acompañado de ansiedad, agresividad o timidez, ha llegado el momento de buscar un especialista, alguien que le ayude a desarrollar herramientas para afrontar sus dificultades.

Por: Pablo García Túnez, psicólogo clínico infantil, vocal del Consejo Andaluz para Asuntos de Menores.

viernes, 4 de abril de 2014


Remedios para combatir su mal humor


Nuestros hijos ya no son bebés y quieren comportarse como los niños mayores que son (o creen ser). Si les llevamos la contraria, ya no cogen rabietas de unos minutos, sino que se ponen de un humor insoportable.
Ha desaparecido la felicidad espontánea que tenían de bebés y a veces parece que el mal genio domina su personalidad. A los cinco y seis años, los niños ya quieren tomar sus propias decisiones. Si les contradecimos pueden volverse muy cabezones.
Cuanto más les negamos algo más lo quieren, ya que a través de estos gestos reafirman su propia identidad. Creen que no hay derecho a que los adultos les impongan las reglas. Han aprendido a encender la tele, comer solos o ponerse el pijama, pero tienen que hacerlo cuando un adulto se lo pide. "¡Qué injusto! Pues entonces voy y me enfado".

¡Cómo se ponen!

El carácter de tu hijo tiene mucho que ver con su forma de enfadarse, pero también influye mucho el entorno que en el que vive y la educación que recibe de sus padres.
·         Si en casa percibe comportamientos agresivos es probable que grite, arroje objetos, llore... Si los papás no hacen estas cosas, se limitará a poner malas caras y a encerrarse en sí mismo.
·         Si del mal humor pasa a los arrebatos, debemos zanjarlos con contundencia, especialmente si infringe las normas como pegar, insultar o romper.
·         Cuando no atienda a razones, podemos darle un tiempo muerto para que se tranquilice y reflexione sobre su mal comportamiento. Por ejemplo, mandarle a un rincón de la casa donde lo podamos ver, sentadito en una silla mirando hacia la pared, durante unos tres minutos (es buena idea que tenga un reloj a la vista para que no se desespere). Debe conseguir estarse quieto y relajarse.

Halagos en vez de reproches

·         Si tu hijo pasa por muchos episodios de mal genio al día es posible que quiera llamar tu atención. Está demostrado que los adultos prestan mayor atención a los niños cuando despliegan malos gestos que cuando no lo hacen.
·         Debemos reforzar el buen comportamiento del pequeño, diciéndole cosas como: "Me alegra mucho que hayas recogido tus juguetes del salón", o "vi que cuando se le cayó el osito a tu hermana se lo recogiste y se lo diste, fuiste muy amable". No hay que mezclar halago con crítica, diciendo cosas como: "Qué bien que hoy te laves los dientes sin rechistar, no como otras veces", en cuyo caso la frase pierde su efecto positivo.
·         Prestarle mayor atención a su buen comportamiento no significa que haya que ignorarle cuando esté de mal humor. Todos nos irritamos y no hay que reprimir esa sensación. La frustración y el enfado son parte del crecimiento. Por suerte, los malhumores de los niños se esfuman en cuanto aparece un estímulo más interesante.

Ideas de padres ingeniosos contra los malos humores de los niños
·         Vicente se enfada cuando no le salen los deberes o cuando lee algo y no lo entiende. Al principio, su madre intentaba calmarle pero él no se dejaba ayudar. Ahora le deja desfogarse un poquito antes intentar echarle una mano.
·         Cuando Irene se enfurruña no siempre sabe por qué ha sido, a veces porque ha pensado en algo malo, otras porque se aburre... Como es una niña introvertida, a su padre se le ocurrió darle papel y lápices para que dibujara su mal humor. Ahora tiene una colección preciosa de malos genios, oscuros, rojos y naranjas, con cara de conejo...
·         Hugo se pone de mal humor cuando tiene hambre, cuando no le dan lo que pide... Sus padres consiguen que se le pase haciéndole pensar en cosas buenas como lo bien que lo pasaron cuando fueron al parque acuático con los primos, en las últimas vacaciones o la megatarta que comieron en su cumpleaños y que pronto podrían preparar otra vez.
·         Cuando llega la hora de dormir, Julia enfurruña y se niega a irse a la cama. Su madre se lo avisa un ratito antes de la hora. Así se va haciendo a la idea poco a poco.

Enseñarles a valorar lo que tienen

·         Para ayudarles a encajar mejor los inconvenientes de la vida, es muy importante que le enseñes a ver el lado positivo de las cosas: "Te has peleado con tu amigo, pero cuando te reconcilies seréis aún más amigos".
·         Hay que hacerles ver la botella medio llena y no medio vacía, enseñarles a valorar lo que tienen, no lo que les falta, porque siempre les va a faltar algo.
·         Un problema puede tener muchas soluciones y los pequeños deben aprender a encontrar varias salidas. Siempre les podemos ayudar diciéndoles: "No podemos ir al cine, pero podemos hacer otra cosa en su lugar".
·         Los padres deben escuchar a sus hijos. Puede que el niño esté enfadado con razón: se le ha roto su muñeco, el profe ha sido injusto con él... En estos casos, no hay que silenciar su mal genio, sino mostrar empatía y enseñarle a sobrellevarlo.


miércoles, 2 de abril de 2014

Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo


AUTISMO INFANTIL


¿Y si mi hijo es autista?

El autismo es un trastorno en las capacidades de reconocimiento y comunicación social. Se caracteriza por patrones repetitivos de actividad y tendencia a la rutina.
¿Qué síntomas pueden indicar que un niño es autista? Existen algunos indicadores tempranos en eldesarrollo de los niños que hacen recomendable un estudio más exhaustivo para confirmar o descartar el autismo.
El diagnóstico precoz es particularmente importante: cuanto antes lo detectemos, antes podrá recibir el niño los cuidados y la estimulación que necesita.
La Confederación Autismo España, que agrupa a 70 entidades que trabajan con personas con Trastornos del Espectro del Autismo (TEA) y sus familias, señala ciertos indicadores en función de la edad del niño. Es un primer lugar fundamental al que acudir para resolver dudas y encontrar recursos y especialistas en tu zona.

Indicadores de que el niño puede presentar un trastorno del espectro del autismo (TEA):

Hacia los 12 meses

  • No balbucea.
  • No hace gestos como señalar, mostrar objetos o saludar.
  • No reconoce su nombre.

Hacia los 18 meses

  • No dice palabras sencillas.

Entre los 18 y los 36 meses:

  • Sordera aparente, no responde a las llamadas e indicaciones. Parece que oye algunas cosas y otras no.
  • No persigue por la casa a los miembros de la familia ni alza los brazos cuando está en la cuna para que le cojan. Parece que nos ignora.
  • Cuando se le recoge de la cuna o el parque no sonríe ni se alegra de ver al adulto.
  • No señala con el dedo y mira al adulto para comprobar que éste está también mirando donde él señala.
  • No señala con el dedo para compartir experiencias ni para pedir.
  • Tiene dificultades con el contacto ocular, casi nunca lo hace y cuando mira hay veces que parece que "atraviese con la mirada" como si no hubiera nada delante de él.
  • No mira a las personas ni lo que están haciendo.
  • Cuando se cae no llora y no busca consuelo.
  • Es excesivamente independiente.
  • Reacciona desproporcionadamente a algunos estímulos (es muy sensible a algunos sonidos o texturas).
  • No reacciona cuando se le llama por su nombre.
  • Prefiere jugar solo.
  • No dice adiós.
  • No sabe jugar con los juguetes.

A partir de los 36 meses:

  • Tiende a ignorar a los niños de su edad, no juega con ellos ni busca interacción.
  • Presenta un juego repetitivo y utiliza objetos y juegos de manera inapropiada, ejemplo: gira constantemente los objetos, juega con trocitos de papel delante de los ojos, alinea objetos...
  • Puede presentar movimientos esteriotipados o repetitivos como aleteo con las manos, saltitos, balanceo... camina de puntillas.
  • Ausencia de lenguaje, o éste es repetitivo y sin significado aparente con tono de voz inapropiado. No dice cosas que antes decía.
  • No existe imitación.
  • Evita la mirada y el contacto.
  • Parece cómodo cuando está solo y tiene problemas para aceptar cambios en su rutina.
  • Tiene apego inusual a ciertos objetos.
  • Tiene muchas rabietas.
  • Está en su mundo.

Es imprescindible la evaluación por parte del especialista si el niño:

  • No balbucea o no hace gestos de interacción con 12 meses.
  • No dice palabras aisladas con 16 meses.
  • No dice frases completas con 24 meses.
  • Cualquier regresión o pérdida de habilidades adquiridas a cualquier edad.

Por: Belén Juan